En verano, muchas personas encontramos por fin el tiempo para nuestras aficiones. En vacaciones, la lectura es una actividad muy popular. No solo se trata de una forma de entretenimiento o descanso, sino también de un hábito con múltiples beneficios psicológicos, cognitivos y sociales.
Menos estrés: Leer solo seis minutos puede bajar el estrés hasta un 60 por ciento.
Desconexión: Ayuda a dejar de lado el teléfono móvil y las preocupaciones del trabajo o los estudios.
Mejora el sueño: Facilita la relajación y ayuda a combatir el insomnio en las noches calurosas.
Mente en forma: Evita que el cerebro se quede inactivo durante las vacaciones.
Más memoria: Ayuda a retener mejor la información y mejora la concentración diaria.
Vocabulario nuevo: Permite aprender palabras y expresiones sin esfuerzo.

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